central subordinada

1

tengo que marcar
al escritorio del jefe
y decirle algo de importancia
o a su asiento     tal vez

—esa silla metálica
de mirada comprensiva—

       pero
no hay número
    ni guía telefónica
solo otros enseres
que me arribabajo
recorren pensativos

—se acaba el tiempo,
Rex, me llevas?—

no has notado
ese número colgado
del firmamento maternal

—ese es, llámalo
—¿pero ya para qué?

si está aquí
ligado a estas paredes
color jefe
tono reglamento
                por algo será

2

llevo al regente a mi cuarto
y le muestro:
—mira lo que me traje
lo examina
comenta algo
sobre la seguridad
en las instituciones
y guarda una parte
en los bolsillos

¡ese señor se untó, se untó!

todos estamos cerrados
como gavetas con llave

De viva voz

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One Comment

  • Una elocuente forma de mostrar que los jefes no oyen, se le habla al asiento, aunque sea algo impor­tante.
    La parte final es muy críp­tica; tal vez untarse se refiera a la corrupción.

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